Tips para no subir de peso en verano

Luego de invertir todos los esfuerzos en elaborar nuestro cuerpo de cara al verano, no tenemos la posibilidad de dejarnos tirar por la borda los buenos hábitos comprados en estos días. Por eso, si no deseas que septiembre te sorprenda falta de energías y con unos kilos de más, ¡toma nota de estos consejos que nos ofrece nuestra nutricionista y colaboradora.

Tips que no pueden faltar en verano

Haz 5 comidas al día: Debemos comer cada 3-4 horas, pero en escasas proporciones, ingiriendo preferentemente fruta entre las comidas primordiales (desayuno, comida y cena). Es primordial que no pasen muchas horas entre una comida y otra. Lee: ¿Por qué llevar a cabo 5 comidas al día es la preferible forma de bajar de peso?

¡Hidrátate bien!: En verano retenemos más líquidos, primordialmente por el calor, pero, además, gracias a que nos encontramos siempre fuera de casa y no bebemos lo bastante, provocando deshidratación. El consumo de agua es primordial para remover la grasa. Debemos beber como mínimo 2 litros de agua al día.

No te olvides del ejercicio: Desconectar en las vacaciones no significa que pasemos de hacer ejercicio día tras días a transcurrir una vida completamente sedentaria; más que nada porque repercutirá en nuestro peso y en nuestra salud. Bastará sencillamente con estar activos, tratando ofrecer paseos de una hora -ya sea en la playa o en la ciudad-,evitar el coche o nadar en la piscina cuando hayamos ido a refrescarnos.

¡Cuidado con el picoteo!:En verano es muy habitual el comerse unas patatas fritas con un refresco o cerveza antes de comer, o el helado luego de cenar… Ya que bien, esto engorda bastante si lo mantenemos todo el verano. Si nos encontramos de vacaciones, puedes llevar a cabo una distinción, pero bastante precaución al volver a casa y continuar manteniendo estos hábitos.

En la situación del helado: sabiendo que no debemos abusar bastante de él, si lo ingerimos, es conveniente que sea de hielo e consumirlo en la hora de la merienda, jamás luego de comer y menos de cenar. Lee: 7 ideas para llevar a cabo tus cenas más ligeras

Las cenas tienen que ser ligeras: Jamás debemos llevar a cabo cenas copiosas, y eso es algo que tendríamos que sostener a lo largo de el verano. Lo mejor sería cenar próximamente y, suponiendo que hayamos cenado bastante más de la cuenta, ofrecernos un recorrido para bajar la cena.

Abusa todo lo que desees de frutas y verduras: Además de aportarnos agua y ayudarnos a evadir la deshidratación y la retención de líquidos, nos da fibra, que tiene efecto satisfactorio y disminuye los inconvenientes de estreñimiento.

Impide comestibles muy salados: Nos aumentarán la inflamación y la sensación de pesadez por la retención de líquidos -además de incrementar la tensión arterial.

Compensa las comidas: Intenta no llevar a cabo numerosas comidas copiosas en todo el día. Si hemos comido bastante al medio día, haz una comida más rápida por la noche… Eso sí, siempre ejecuta las 4-5 comidas al día, pero con menos cantidad.